miércoles, enero 23

Adios Arsenio


Ayer por la mañana decíamos adiós a Arsenio, uno de los vecinos muy queridos de Ligonde, Lugo, el pueblecito donde está la Fuente del Peregrino. Arsenio sufrió una fuerte parada cardiaca que acabó con su vida. Natán de Souza tuvo la oportunidad de acompañar a su hijo y su familia ayer por la tarde en la despedida, y hacerles llegar todo nuestro cariño.

Todos los que hemos ido a la Fuente a servir tenemos el recuerdo de Arsenio con su bastón, su andar pausado y la sonrisa que siempre llevaba puesta. Un hombre entrañable sin duda, que aunque siempre andaba contando batallitas que te hacían reír también tenía conversaciones profundas y palabras sabias, ya que fue un hombre que había vivido muchos años y el sufrimiento y la vida le habían enseñado muchas cosas. No hace mucho a través de una de estas conversaciones llenas de sentido y significado con uno de nuestros compañeros, reconocía que él no era lo suficientemente bueno para ir al cielo. Pero a lo largo de aquella conversación también habló de Jesús, de su sacrificio, de la salvación y de cómo John O´neal hace muchos años le explicó todo esto y lo entendió.

A veces, cuando los hospitaleros se marchaban y le decían: "Arsenio hasta el año que viene", él les contestaba: "Veremos a ver, igual el año que viene yo ya no estoy...."


Sin duda alguna echaremos de menos a Arsenio cuando volvamos a Ligonde, y aunque ya no le encontremos sentado a la orilla del Camino de Santiago, le volveremos a ver algún día, porque al fin y al cabo encontramos el mismo camino, la misma verdad y la vida en Jesús.

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