lunes, marzo 8

Conociendo a... Rigo


Hola. Mi Nombre es Rigoberto, soy originario de Ocotlán, Jalisco, México (http://www.ocotlanjalisco.net/) donde usamos esta frase típica: “ándale manito”.

Soy el mayor de una familia de cinco hermanos. Llevo sirviendo al Señor en España un poco más de 15 años. Estoy casado con un preciosa española llamada Mª luisa, y tenemos dos hijos, Andrés de 11 años y Julia de 6 añitos.

Hablar en este espacio de mí es hacerlo también de mi familia. Me considero una persona que sabe disfrutar de la familia, de la vida, de los amigos, de la comida… Soy muy de estar en casa, pero si viajo también disfruto; aunque si se trata de volar en avión me cuesta un poco, pero lo hago.

Me gusta la idea de tener una visión en común, una visión como familia. ¿Cuál es? En nuestro caso tener la oportunidad de orientar a las parejas jóvenes en sus primeros pasos en el matrimonio, hablar de los hijos, de cómo podemos ser mejores padres, orientar a padres en la educación de sus hijos, cómo afrontar la vida cuando, por ejemplo, llega un hijo con síndrome de down u otra dificultad.
Todo esto es lo que tenemos el privilegio de hacer a través del ministerio De Familia a Familia. Tanto a mi esposa como a mí nos encanta la consejería y, en este sentido, tenemos un par de días a la semana dedicado a este ministerio tan precioso. Es maravilloso ver cómo Dios nos da la sabiduría para saber cuándo hay que escuchar, mostrar más amor, ser cada día más compasivos.

Claro que tengo hobbies. La fotografía es uno de los últimos que he integrado a mi lista, concretamente la fotografía de paisaje. Ya he publicado algunas de mis mejores obras en Internet. La lectura de buenos libros sobre la familia es otro de mis hobbies, así como la música instrumental de Jazz. A todo ello se suma el poder salir con mis esposa e hijos a ver una película de ciencia ficción, de dibujos animados o cualquier otra que nos guste y se apta para todos. El rito de la familia Castellanos al ir al cine es muy peculiar porque nos gusta ir acompañados de unos buenos sándwiches y unos chiles jalapeños.
Todo esto que comento no tendría razón de ser, si en medio de nuestro hogar no está nuestro amado Padre Celestial, el consejo de su Hijo Jesucristo y la sabiduría de su Santo Espíritu.

Rom 11:36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Gracias por ser parte de esta maravillosa familia y por vuestro amor.
Rigoberto, María Luisa, Andrés y Julia.

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