miércoles, enero 27

"¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?"

A veces cuesta comenzar a escribir, pero poco a poco van pasando los días y dentro de poco ya no será posible escribir una carta de año nuevo.

Hemos cerrado un año bastante duro a nivel de Agape, compañeros nuestros han pasado por situaciones realmente complicadas y ha habido muchas lágrimas durante este año. La crisis ha seguido su curso debilitando la economía de muchas familias y en consecuencia tambaleando nuestras fichas y salarios. También ha habido ajustes internos con las nuevas líneas maestras y hoy somos algunos menos de los que comenzábamos el año pasado.

En este 2010 siguen habiendo problemas, enfermedades, operaciones, sigue la crisis, el presupuesto de Agape ha tenido una importante reducción y tendremos que volver a apretarnos el cinturón, …

El único relato que tenemos de Jesús siendo niño es el famoso pasaje en el que va a Jerusalén a visitar el templo, y aquellas palabras de Jesús: “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”
Me he preguntado mucho últimamente si estoy en los negocios de mi padre. Si trabajo para mi gratificación personal, lo hago para una organización, lo hago por dinero (si ya sé, yo también me he reído) porqué y para quien hago lo que hago.

Esta semana leía lo siguiente: “cuando tu interés por las vidas de otros rompe la tragedia de la tuya, entonces aparece la respuesta tan retardada”. No sé si tiene mucho sentido fuera de contexto pero quizás en medio de tanta preocupación por nuestra propia situación la respuesta está en mirar genuinamente el dolor de los demás.
Y uno no puede evitar ver lo que está pasando en Haití, las toneladas de dolor que ha derrumbado las vidas y esperanzas de tantos miles de personas. ¿y qué diremos? ¿Qué es cosa del gobierno? ¿Qué hay otros en mejor situación económica que nosotros? Espero que no, que demos con gozo y agradecimiento, porque a pesar de las dificultades el Señor ha sido fiel, porque nos ha seguido protegiendo y nuestro futuro descansa en sus amorosos brazos.

Así que os animo a comenzar dando a los que tienen mucho menos que nosotros, esto no es solo una colecta, seguirán necesitando ayuda bastante meses después de que deje de ser noticias y ojalá sigamos ahí.

Porque ayudar al que sufre siempre será parte de los negocios de nuestro parte.

A todos os deseo un año lleno de susurros por parte de nuestro Dios.

Edi

¿Creíste acaso que yo no sería capaz de rescataros?
¿Creíste acaso que no podría libertaros?
Salmo 50:2


Y reconocerás que yo soy el Señor,
Y que los que en mí confían no quedan defraudados.
Salmo 49:23

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